
"La Carmencita" (J. Singer Sargent)
Esta española yanqui, y tan francesa
que es toda España -para el mundo-, tiene
un ardor en los ojos que le viene
de un corazón de virgen satiresa.
Mística, y tan carnal, sabe de amores
únicos y de espasmos indecibles.
Y coloran sus labios los terribles
rojos de las heridas y las flores.
Pasión rugiente duerme en su ancha ojera,
y en el seno magnifico, que exulta,
Un gran valor y un miedo milenario...
Puesta la mano en la gentil cadera,
junto de la morena carne, oculta
una navaja y un escapulario.